La leyenda sobre el origen del estilo Yang

Yang Lu Chan () nació en la provincia de Hebei alrededor del 1790. De joven fue a la Aldea Chen en la provincia de Henan, para aprender en arte del Tai Chi Chuan con Chen Chang Xin a pesar de que por entonces sólo se difundía entre los miembros de la familia. Raras veces aceptaban que los extraños practicasen con ellos y Yang que era un extraño, no fue la excepción pero puesto que en su corazón había empeño por aprender nunca abandonó.

Yang Lu Chan estuvo en la aldea durante varios años sin aprender nada. Una noche se despertó al escuchar unos sonidos cerca de su casa. Siguió los ruidos y llegó a un grupo de edificios. Espió por un agujero que había en un muro y vio al maestro enseñando a unos cuantos discípulos. Sorprendido por estas técnicas, fue a ver las sesiones de prácticas todas las noches y volvía rápidamente a su habitación para pensar en lo que había visto y estudiarlo.

Tao Te King - Capítulo 11

Treinta radios convergen en el cubo de una rueda,
y es de su vacío, del que depende la utilidad del carro.
Modelando el barro se hacen las vasijas,
y es de su vacío, del que depende la utilidad de las vasijas de barro.
Se horadan puertas y ventanas,
y es de su vacío, del que depende la utilidad de la casa.
El ser procura ganancia,
el no-ser procura utilidad.

Como consecuencia de esto, su destreza en las artes marciales mejoró significativamente. Un día Chen, ordenó a Yang que luchara con los demás discípulos, y todos fueron derrotados. Entonces Chen Chang Xin se quedó sorprendido por su talento, por esto empezó a enseñarle todos los secretos del arte.

Las generaciones que siguieron a Yang Lu Chan, sus hijos y nietos, definieron las características de lo que luego se conocería como el Estilo Yang y difundieron el arte en todo China y gracias a esto hoy, es un precioso regalo para el mundo.

Lao Tsé, en el capítulo 11 del Tao Te King nos habla de la utilidad del vacío por el cual se pueden emplear ruedas, cuencos, casas... los practicantes de Tai Chi Chuan, podríamos agregar la utilidad del vacío en un muro, que permitió a Yang Lu Chan obtener el conocimiento que lo desvelaba.