Jing: pasar a través de, hilo en un tejido (la fonética es muy similar a la palabra Esencia, pero la escritura china es completamente distinta).
Luo: algo que conecta o une, red.
Los Meridianos son las vías de circulación del Chi y la sangre en el cuerpo. Se trata de una red invisible que enlaza todas las sustancias y órganos entre sí. En la teoría china si bien son invisibles, se los piensa encarnando una realidad física. El Chi de las sustancias y la sangre circula por ellos, llevando nutrición a todo lugar. Dado que este sistema unifica todas las partes del cuerpo, resulta esencial para el funcionamiento armonioso o saludable.
Los meridianos conectan el exterior del cuerpo con el interior, es decir la superficie con la profundidad. Esta es la base de la terapéutica china, causar con un estímulo en el exterior, que se modifiquen condiciones internas. Todo médico chino debería tener un dominio completo de este sistema, ya que todos los puntos que estimulará en el tratamiento, como las hierbas que se suministren, penetran en uno o más de estos canales para causar la acción esperada.
El sistema está compuesto por 14 Meridianos principales, 10 corresponden a los órganos y vísceras de los Cinco Elementos, más las dos funciones que son el TC y el PC y agregando a estos los que conforman una órbita ventral y dorsal como son Vaso Concepción y Vaso Gobernador. A estos se le suman seis Meridianos Extras (curiosos o misteriosos – según el autor), que no poseen puntos propios, son líneas que van intersectando el resto de meridianos y emplean puntos de estos.
De esta forma se constituye la urdimbre y la trama del cuerpo.
Cada punto sobre el meridiano posee un efecto terapéutico definido. El médico elige la secuencia de puntos que va a emplear para llegar al efecto terapéutico deseado. En cada sesión se utilizan normalmente entre cinco a quince puntos
(*) Extracto del material desarrollado en las clases teóricas